
Cuadro enigmático y desgarradoramente intenso, por la profundidad de las sombras, por el escorzo de un ser deforme y el predominio del lado maldito del hombre-dios.
Saturno devorando a sus hijos es una alegoría mitológica que refleja el miedo a que a uno le quiten su lugar en el mundo,llegando incluso a matar a lo que lo que más quiere: sus hijos, sangre de su sangre.
Antes de que Goya lo pintara, lo hizo Rubens y el primero Vasari, quien impulsó la crítica de arte tal y como hoy la conocemos.
1 comentario:
Quien quiera verlo de cerca que vaya al MUSEO DEL PRADO.
Publicar un comentario