viernes, febrero 16, 2007

La isla de las cabezas cortadas

Como el título de esta película de piratas, como en el poema antológico de Walt Whitman Canto a mí mismo, aquí sigo:

"Me celebro y me canto a mí mismo. Y lo que me atribuyo, también quiero que os lo atribuyáis, pues cada átomo que me pertenece también os pertenece a vosotros. Vago e invito a vagar a mi alma.

Vago y me tumbo a placer sobre la tierra, para contemplar una brizna de hierba estival.
Mi lengua, cada molécula de mi sangre emanan de este suelo, de este aire.
He nacido aquí, de padres de cuyos padres nacieron aquí y cuyos padres también nacieron. A los treinta y siete años de edad, en perfecta salud, comienzo a cantar, deseando hacerlo hasta la muerte.

Que se callen los credos y las escuelas, que retrocedan un momento, conscientes de lo que son y sin olvidarlo nunca. Me brindo al bien y al mal, dejo hablar a todos, a la desenfrenada Naturaleza con su energía original"

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