viernes, septiembre 08, 2006

Pedir y agradecer

Continúo con la China, definitivamente durante un tiempo daré la lata, porque aún quiero saborear el viaje que hicimos José y yo al lejano Oriente. El fantasma que véis en un templo en mitad de Shangai, soy yo. Me quedé con las ganas de pedir un deseo como hacen numerosos fieles, plantan sus lazos rojos por todas partes y a esperar. Como siempre uno espera conseguir algo y una vez que lo tiene ¿qué ocurre?, se pierde un poco de interés. Sin embargo, desde hace una temporada trato de pedir y agradecer, no quiero romper el círculo de bendiciones anodinas, las que más sentido dan a mi vida. Imagino que estoy en un momento de transición, aunque siempre me parece estar así, cerrando puertas, abriendo ventanales, echando juguetes rotos a la basura, pintando nuevos lienzos, coleccionando recuerdos, inventando poemas menos malditos más míticos. Divago demasiado, es que se me ha acabado el diario de papel....

2 comentarios:

ÚrsulA dijo...

"cerrando puertas, abriendo ventanales, echando juguetes rotos a la basura, pintando nuevos lienzos, coleccionando recuerdos, inventando poemas menos malditos más míticos"

precioso!

besos

Anónimo dijo...

Gracias!Podíamos comer esta semana,si¿Te llamo.Muak!
Carolusa