Desde que era un bebé siempre fui muy despierta, empecé a andar a los siete meses y con dos años conducía por el parqué de mi casa en un coche rojo, a pedales; me gustaba montar en los tiovivos, coleccionar animales, desde tortugas hasta pollitos, pintaba mucho, me encantaba ir disfrazada de spiderman, odiaba los vestidos y adoraba los cuentos, sin ellos no comía nada. En esta imagen sepiácea debía rondar los cinco años, con mirada inquisidora y siempre pendiente de lo que sucedía a mi alrededor. La diferencia con la niña de ahora es que simplemente ya no utilizo cepillo para peinarme.
viernes, agosto 04, 2006
Carolusa ayer y hoy
Desde que era un bebé siempre fui muy despierta, empecé a andar a los siete meses y con dos años conducía por el parqué de mi casa en un coche rojo, a pedales; me gustaba montar en los tiovivos, coleccionar animales, desde tortugas hasta pollitos, pintaba mucho, me encantaba ir disfrazada de spiderman, odiaba los vestidos y adoraba los cuentos, sin ellos no comía nada. En esta imagen sepiácea debía rondar los cinco años, con mirada inquisidora y siempre pendiente de lo que sucedía a mi alrededor. La diferencia con la niña de ahora es que simplemente ya no utilizo cepillo para peinarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario