Fue una eternidad de soles, lluvias, estrellas fugaces y me derrrito al pensar en que tan sólo fue un sueño.
En mi piel: blancas caricias, perlas-lágrimas negras.
Fue su mano la que domesticó mis pestañas de siempre.
Cayeron ilusiones sobre espaldas de hierro, los reflejos del deseo endiablado se resbalaron con mis penas asustadas.
De rojo tiño mi vestido de volantes,
al alba despierto de un sueño de lima,
de dicha envuelvo mis senos salados.
Fue un sueño, abro la boca y despierto...

3 comentarios:
¡Tus textos, tus colores y tus fotos me alegran el día! Besos
De eso se trata de dar alegría a la vida de los demás!Muak!
No se cual me gusta más. Este es super. De verdad que es muy bueno
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