
"Me niego a ser como los demás, a tener una vida insulsa y llena de quejas, no quiero dejar escapar los momentos plenos de luz y los oscuros sí, deseo dejarlos ir, porque todo pasa y yo sigo aquí; no es cuestión de magia o, ¿tal vez sí?, lo único que tengo claro es que ahora todo es diferente: ¡yo soy diferente!". Así empezaba el diario de Olimpia, tenía 25 espectaculares años, lo sabía porque cada vez que salía a la calle, los obreros castizos le obsequiaban con un repertorio de piropos impúdicos y desvergonzados, que lejos de hacerla enojar, esbozaban una sonrisa pícara en su incrédula cara.
Un día más y de nuevo se inventaba un plan para avanzar en su vida, el asunto de trabajar se estaba complicando por momentos, se planteaba olvidar sus estudios de Historia del Arte y dedicarse a ser go-gó o guía turístico, menos mal que era una guerrera incansable y llena de inquietudes, sin embargo, a veces soñaba con ser una más de las Hespérides y vivir cantando.
Aún no se había dado cuenta pero unos meses atrás se había enamorado y eso sólo ocurre una vez en la vida...
6 comentarios:
q ganas de que continúes!
.......
Sí,sí....
Bien, cielo, bien, sigue con tu diario. El empiece es precioso, y lleno de esperanza
Gracias.Pero no soy yo, es una historia de una chica especial, de aquí me haré una novelita..
Tu eres una chica especial
Gracias, últimamente me lo dice mucha gente , a ver si me voy a volver una creída!Gracias
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