Sábanas de hilo de abeja,
plumas de avestruz para sus marañas de sueños,
abre la boca y cierra los ojos.
Resplandeciente amanece,
con sus alas encerradas en la espalda,
desidia y café.
Alevosía para contemplar su reflejo en el espejo,
deja caer sus cabellos hasta los hombros
y los vuelve a enredar con sus dedos de cristal.
Teje esperanzas turcas y las paredes tiemblan,
abre los ojos y cierra la boca.

3 comentarios:
Decididamente es precioso. Lo has hecho ahora nuevo? Eres una buan poetisa. cielo sigue así
Es de hace 2 años, aún no tengo muchos nuevos, estoy en ello. Gracias!
Soy yo,la de antes, problems técnicos...Olimpia
Publicar un comentario