Cae la crisálida, se desvanece el cuerpo voluptuoso que tanto danzó en una alfombra de metacrilato, desaparece la niña complaciente y todas viajan encerradas en la bolsa de la vida.
Arranca a mordiscos el corsé de plumas blancas y se derriten todas, mientras vuela hacia las estrellas la costilla que más tarde sera Ella.
Ella asoma su boca: la que sabe besar entre lágrimas.
Ella ama descalza y con las pestañas tintineando.
Ella a oscuras -siempre- tiende su mano.
Recompone sus cabellos y se deshace en lazos de arco iris, suena la música de su alma deshilachada que ya no se acuerda de nada. Aprendió que sólo los que han salido del laberinto de barro y lianas son capaces de dejarse amar.
Avanza dando vueltas y más vueltas en la rueda de agua, salta, corre y se agacha, abre la boca y deja de soñar con cíclopes, sirenas y brujas.
Ella sólo quiere ofrecer su sonrisa para él que audaz desee contemplarla con el sol en la mano y abrazarla con la luna en el regazo para siempre.

7 comentarios:
Poema reciente: febrero 2006 y lo que vendrá después quizás una novelita corta...
Precioso, la mariposa vuela y tiene que volar mucho y llegar al sol.
Sóla no podría, tiene mucho amor a su alrededor, por todas partes y eso motiva y da fuerza, mucha mucha...
Rascaracatiskis-tascas-tiskis-
raaaas-caracatís...
olimpia sigue escribiendo por favor. Echo de menos tus poemas
Tengo ordenador estropeado, pedo difuso tú en tu línea...
Yo misma, Carlita
Estas perezosa, no veo que escribas, Se te echa de menos
Publicar un comentario