viernes, febrero 10, 2006

De arte

La trama de la vida
Torroba artista renacentista, arquitecto y profesor de diseño regresa al ruedo de la pintura con un estilo más depurado, más plástico, siempre geométrico y constructivista. Posee una larga trayectoria independiente, nacida de las entrañas, donde relaciona espíritu y materia.

Expresionista por su forma, abstracto por su significado y “arte póvera” (corriente que surge en Italia durante la década de los 60) por su proceso de creación. Su obra visceral y ordenada, busca el conocimiento verdadero. Organiza tramas con telas gastadas, prepintadas y tejidas, trozos de madera imbrincados, nudos, pintura al óleo, acrílica, tierras y objetos encontrados y encolados, retazos de otras vidas.

Sabe acercarse a la naturaleza y extraer de ella lo necesario para crear unos cuadros dotados de un significado trascendental. Huye de la era tecnológica que aleja de las raíces del ser humano y quiere recordar de dónde venimos y a dónde vamos.

Elementos tangibles y conceptos espirituales son la excusa para construir un coso propio en el que llega a conectar con un ente superior, llámese Dios o ser de luz. Teología y esoterismo se combinan en los lienzos que urde, une y cose restos de la naturaleza con restos de materia abandonados por el hombre. Lo inútil lo convierte en útil, el desecho lo transforma en hecho pictórico. Es el arte de la indigencia consciente que sirve para dar a conocer otras percepciones del mundo de las cosas.

Obras como puzzles inmensos, telares compuestos por collages de hierros oxidados, entrelazados como arpilleras. Estructuras de materia con un halo cósmico que la sublima y que trasciende a lo más profundo del alma.

Un peregrino de las artes plásticas, creador de un universo íntimo y universal abierto a los movimientos de vanguardia. Una estética existencialista, naturalista y constructivista que ha nacido de una urdimbre de vivencias, de geometrías y colores.
Un maestro del arte, pero ante todo mi padre.

2 comentarios:

CARLA dijo...

Esta es la presentación de la última exposición de mi padre que nunca ha dejado ni dejará de crear

CARLA dijo...

El tiempo sólo tiene un sentido y hay que avanzar. Eso es lo que hace Torroba con sus obras en esta rueda de la vida