Uno de los cuentos que más me gustaba de pequeña, es el de Pulgarcita, sobre todo por la noche, antes de dormirme me encantaba releerlo, es una de las pocas cosas a las que tengo apego.Hace poco tiempo lo recuperé y es increíble como me sigue impactando, me flipaba que a esa pequeñaja le sucedieran tantas aventuras y encima ella era la protagonista en exclusiva y no iba de heroína, me embelesaba y aún hoy.
Seguramente antes me sentía como ella, ahora quiero ser como ella: pequeña y valiente, de todos y de nadie, y además al final puede volar y encuentra un príncipe que ve en ella lo que otros no son capaces.
Magia, sueños infantiloides y que más da si "[...] el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son."
2 comentarios:
Nunca hay que perder el sentido del niño o niña que llevamos dentro. Por muchos años que tengas siempre existira esa niña.
En cuanto ha la perfección es imposible. Hay que aceptarse como uno es y prescindir de lo que nuestros padres quieren o no quieren de nosotros. Ellos a su vez tuvieon exigencias de los suyos y no hacen más que imitarlos. Acepta a tus padres como son y no intentes nunca hacer esfuerzos para estar a la altura de sus expectativas. Ciñete a lo que tu eres, quierete ahora mismo no esperes, repitete "me quiero" cuatrocientas veces al día si hace falta, y haz las cosas por ti misma para tu propia satisfacción, no para la de tu padre, madre o chico. Y vive tambien tu mágia porque existe
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que vale, y aprende y cada día uno aprende...
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